Califican de «trampa» la merma de tiempo para la entrevista de miedo creíble

Fotografía de una mujer inmigrante junto a sus niños mientras reciben asesoría en relación a su estado migratorio en EEUU. EFE/Gary Williams/Archivo

Los Ángeles, 11 jul (EFEUSA).- La nueva estrategia de reducir los tiempos de las primeras entrevistas a solicitantes de asilo en la frontera sur es una «trampa» del Gobierno del presidente Donald Trump que socava los derechos de los inmigrantes al darles menos opciones de preparar sus casos, advierten expertos.

«Están reduciendo el tiempo para hacer la primera entrevista sobre el miedo creíble, y aunque es lo que los inmigrantes buscan, no es conveniente que lo hagan tan rápido porque no son conscientes a qué se exponen, es una trampa en el difícil juego de las peticiones de asilo», dijo a Efe el abogado Fernando Romo.

El cambio de procedimiento realizado por el Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) reduce de 48 a 24 horas el tiempo en que un solicitante de asilo debe enfrentar la entrevista de miedo creíble después de llegar a territorio estadounidense.

La portavoz de USCIS, Jessica Collins, dijo en un comunicado enviado a Efe que «ante esta crisis sin precedentes, USCIS ha tomado una serie de medidas para mejorar los procedimientos de temor creíble para procesar de manera más eficiente las decenas de miles de casos que recibe cada año, y garantizar que aquellos que califican para la protección lo reciban en de manera oportuna».

No obstante, defensores de los inmigrantes como la abogada del Proyecto Dilley Pro Bono Shay Fluharty, quien ayuda a los solicitantes de asilo que llegan a la frontera sur de Texas, critican la medida.

«Esta nueva política priva a los solicitantes de asilo de sus derechos según la ley y les impide tener un oportunidad significativa de participar en el proceso», advirtió a Efe Fluharty.

USCIS explicó en un comunicado que el plazo de «24 horas» casi nunca se cumple y que en un «caso típico de expulsión acelerada, de hecho, pueden pasar varios días después de la detención para que el solicitante sea remitido frente un agente de USCIS».

Parte del argumento de USCIS se basa en que los solicitantes de asilo deben pasar por el escrutinio de otras dos agencias de inmigración -la Patrulla Fronteriza (CBP) y el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE)- antes de encontrarse con un oficial de USCIS.

No obstante, Fluharty explica que una gran parte de los solicitantes de asilo son transferidos a la custodia de ICE luego de ser detenidos en instalaciones del CBP, donde a veces enfrentan condiciones insalubres e inseguras, como ser obligados a dormir en el exterior o debajo de un puente.

«Las madres traumatizadas y enfermas y sus hijos necesitan dormir, comer, tener la oportunidad de ver a un médico y de consultar con un abogado antes de tener una entrevista de vida o muerte. Esto no puede suceder en 24 horas», sentenció Fluharty.

Collins subrayó que la nueva directriz ayudará a que todo este proceso de sea más rápido «y evitará cuellos de botella en el sistema» a medida que las autoridades de inmigración continúen procesando un número récord de personas que llegan a la frontera sur.

Según datos de USCIS, en el año fiscal 2018, la agencia completó 97.700 evaluaciones de miedo creíble, un aumento del 104 % con respecto al año fiscal 2014.

Para la directora del programa de refugio de Human Rights First, Eleanor Acer, dar a los solicitantes de asilo 48 horas para recuperarse de la travesía del viaje y consultar un abogado para definir una solicitud que puede ser vital «no está causando un cuello de botella, solo está permitiendo el debido proceso».

«Este movimiento está claramente dirigido a evitar que las personas que buscan asilo consulten con abogados, algo que sabemos que aumenta dramáticamente la posibilidad de que un refugiado gane la petición de asilo», increpó Acer.

Romo, abogado de inmigración de la Asociación de Salvadoreños de Los Ángeles (ASOSAL), resaltó la complejidad que el sistema de solicitud de asilo y que estos pasos quieren evitar que los inmigrantes incluso entren en el sistema.

«Ganar un caso de asilo es un muy complicado y lo mejor es que desde la entrevista de temor creíble se pueda exponer bien el miedo a ser regresado a su país de origen. Es un juego muy difícil de ganar», agrega el abogado.

Para Acer «lamentablemente, este es solo el último esfuerzo de la Administración Trump para manipular el sistema contra los solicitantes de asilo y socavar por completo la protección de los refugiados de los Estados Unidos».

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Nueva York y ACLU rechazan las redadas de inmigración anunciadas por Trump

Nueva York, 11 jul (EFEUSA).- La fiscal general de Nueva York y la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos (ACLU, por sus siglas en inglés) rechazaron este jueves las redadas de inmigración anunciadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, y previstas para este domingo.

La fiscal general del estado, Letitia James, aseguró en un comunicado que «la insistencia de la Administración Trump de utilizar a las familias migrantes como una pieza de negociación con los líderes del Congreso es tan deplorable como un acto contra los valores estadounidenses».

«Como responsable de los cuerpos de seguridad de Nueva York, haré lo que esté en mi mano para asegurar la protección de los derechos de estas familias. Me enfrentaré a cualquier incursión o amenaza de posible violación de los derechos civiles de nuestro estado porque, en Estados Unidos, valoramos a nuestra comunidad inmigrante», zanjó dicho comunicado.

ACLU presentó este jueves en Nueva York una demanda ante una corte federal contra el fiscal general, William Barr, y la Dirección del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés), entre otros, con la que pretenden paralizar estas redadas que consideran ilegales de pleno derecho.

Según el texto legal, los demandantes «buscan prevenir deportaciones inminentes en violación de los principios más básicos de un proceso justo: el derecho a ser avisado y una oportunidad para ser escuchado».

«Varios tribunales han emitido medidas cautelares contra el uso por parte de ICE de las deportaciones en masa libres de proceso, donde poblaciones en concreto han sido puestas en el punto de mira», se lee en el texto de la demanda, con el objetivo de garantizar un procedimiento judicial justo.

A mediados de junio, Trump dijo por Twitter que el ICE iniciaría un proceso para deportar a «millones» de indocumentados.

Poco después, se supo que el ICE planeaba redadas masivas en 10 ciudades del país a partir del 23 de junio para aumentar las deportaciones de familias indocumentadas que han recibido órdenes de expulsión.

El ICE iba a detener a unas 2.000 familias de indocumentados en Nueva York, Miami (Florida), Houston (Texas), Los Ángeles y San Francisco (California), Chicago (Illinois), Atlanta (Georgia), Nueva Orleans (Luisiana), Baltimore (Maryland) y Denver (Colorado).