El presidente de Albania firma la anulación de las elecciones y pide diálogo

El presidente de Albania, Ilir Metathe, en su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, Estados Unidos, el pasado 28 de septiembre. EFE/Archivo .

Tirana, 10 jun (EFE).- El presidente de Albania, Ilir Meta, firmó este lunes la abolición de su decreto que designaba el 30 de junio como el día de la celebración de las elecciones locales e instó a los partidos políticos a negociar una nueva fecha de los comicios.

En una conferencia de prensa extraordinaria, Meta aseguró que unas elecciones en las que no participa la oposición (varios partidos han boicoteado los comicios) llevaría a la «congelación del proceso de integración del país en la UE y socavaría toda posibilidad para la apertura de negociaciones».

El jefe de Estado afirmó que tomó esta decisión para asegurar la estabilidad del país y la unidad del pueblo, así como para bajar la tensión política.

El presidente no proclamó una nueva fecha para las elecciones locales e invitó a los partidos políticos a negociarla y a encontrar una solución a la crisis.

El primer ministro, Edi Rama, ha considerado nulo el acto de Meta, anunció que presentará un recurso ante la Comisión Central Electoral y aseguró que los comicios se celebrarán en la fecha prevista.

Rama afirmó que Albania es una república parlamentaria y no presidencial y que «nada nos detiene a seguir adelante con el 30 de junio».

Meta, en cambio, sostuvo que según la Constitución tan solo el presidente tiene la prerrogativa de convocar elecciones y sin una fecha designada por él no pueden celebrarse.

En una vuelta de tuerca a esta crisis institucional, el primer ministro dijo que el jueves el Parlamento aprobará una resolución para destituir al presidente.

Rama recibirá esta mañana en su oficina a los embajadores de los países de la Unión Europea (UE), que en varias ocasiones han abogado por el inicio de un diálogo constructivo para solucionar el estancamiento político.

Sin embargo, por ahora, ambas partes están lejos de poder sentarse a negociar.

La oposición ha entregado sus escaños parlamentarios y desde febrero está organizando manifestaciones violentas para exigir la caída del Gobierno socialista, al que le acusan de corrupto, vinculado con el crimen y manipulador del resultado de las elecciones parlamentarias del 2017.

La comunidad internacional ha manifestado su preocupación por las protestas violentas y las tensiones políticas que socavan las reformas y las aspiraciones europeas del país.

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