Nicaragua y Sri Lanka anuncian el establecimiento de relaciones diplomáticas

El embajador de Nicaragua ante la ONU, Jaime Hermida. EFE/Archivo

Managua, 16 may (EFE).- Los Gobierno de Nicaragua y Sri Lanka establecieron relaciones diplomáticas, con el objetivo de fortalecer la amistad y cooperación bilateral, informó este jueves el Ejecutivo nicaragüense.

«Guiados por su disposición de promover y fortalecer la relaciones de amistad y cooperación, han decidido establecer relaciones diplomáticas a nivel de embajadores no residentes», indicaron las autoridades de Managua, en un comunicado.

Ambos países ya mantenían «relaciones amistosas» desde antes, que se continuarán ampliando a partir de ahora, según el Gobierno de Nicaragua.

El establecimiento de relaciones diplomáticas fue oficializado ayer miércoles por el embajador de Nicaragua ante la ONU, Jaime Hermida Castillo, y el representante de Sri Lanka ante el mismo organismo, Amrith Rohan Perera, durante un encuentro en Nueva York, detallaron las autoridades nicaragüenses.

Nicaragua y la isla asiática de Sri Lanka, ubicada en el Golfo de Bengala, esperan que su nueva relación contribuya «al desarrollo de la cooperación bilateral y la consolidación de la paz mundial».

La relación estará basada «en los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, incluyendo los principios de coexistencia pacífica, igualdad, respeto mutuo por los principios de soberanía, integridad territorial y la no injerencia en los asuntos internos de otros Estados», indicaron.

Tanto Nicaragua como Sri Lanka atraviesan por crisis humanitarias, aunque por razones distintas.

Nicaragua vive una crisis sociopolítica que en 13 meses ha dejado cientos de personas muertas, arrestadas o desaparecidas, por participar en protestas contra el presidente Daniel Ortega, mientras que decenas de miles han abandonado el país, huyendo de la violencia y de las dificultades económicas.

En Sri Lanka, la tensión entre la comunidad musulmana y la mayoría budista ha aumentado desde los ataques del 21 de abril pasado contra varias iglesias y hoteles de lujo que dejaron 253 muertos y más de 500 heridos, lo que ha forzado a miles a abandonar sus hogares.