Nueva realidad en Baviera con voto fragmentado y pérdida de hegemonía del CSU

(De i a d) La canciller alemana, Angela Merkel; el número dos de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Volker Bouffier; y el jefe de gobierno del estado federado de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet, posan antes del comienzo de la reunión de la CDU en su sede en Berlín (Alemania) este 15 de octubre. EFE

Múnich (Alemania), 15 oct (EFE).- Los resultados electorales de Baviera dejan a este próspero “Land” alemán (estado federado) ante una nueva realidad política, con el voto derechista fragmentado y los Verdes como fuerza emergente, especialmente en Múnich y otras grandes ciudades.

La Unión Socialcristiana (CSU) bávara, partido del bloque conservador de la canciller alemana, Angela Merkel, reaccionó hoy a la pérdida de su tradicional mayoría absoluta aferrándose a su cúpula y lanzándose a buscar un socio que le proporcione la estabilidad perdida.

La presidencia del partido, reunida en Múnich, expresó su respaldo al primer ministro del “Land”, Markus Söder, y le encargó la búsqueda de un aliado en unas negociaciones que deberán abrirse el miércoles.

Previa a la reunión de la cúpula, el líder del partido y ministro del Interior en la gran coalición de Berlín, Horst Seehofer, se había pronunciado ya en contra de relevos al frente de la formación.

“No es momento para hablar de consecuencias personales, sino de buscar mayorías sólidas”, dijo Seehofer, quien admitió que el resultado electoral de ayer les coloca en una posición compleja, para añadir que forma parte del quehacer político “salir adelante en situaciones difíciles”.

Al ministro de Merkel se le considera el principal responsable del desgaste sufrido por su formación, durante décadas hegemónica en la próspera Baviera y debilitada por sus tensiones con la canciller y por su pulso por el control de la CSU con Söder.

La CSU obtuvo un 37,2 % de apoyo (10,5 puntos menos que en las regionales de 2013), lo que además de ser su peor resultado desde 1954 supone la pérdida de la mayoría absoluta para un partido que desde 1962 gobernó en solitario de forma casi ininterrumpida.

Más dramática aún fue la caída del otro aliado de Merkel en Berlín, el Partido Socialdemócrata (SPD), que se hundió en un 9,7 % (10,9 puntos menos que cuatro años atrás) y cayó al quinto puesto.

Los Verdes quedaron en segundo lugar, con un 17,5 %, un aumento de 8,9 puntos respecto a 2013 y su récord en ese “Land”, además de resultar el partido más votado en varios de los grandes núcleos urbanos, incluido Múnich.

La tercera posición fue para los Electores Libres, surgidos como movimiento municipal en los 70, que se consolidó como partido en los 90 y que hasta ahora solo se afianzó en Baviera, gracias al voto conservador y tradicionalista, pero disidente con la CSU.

Los Electores Libres obtuvieron un 11,6 % (2,6 puntos más que hace cuatro años) y se colocaron por delante de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), con un 10,2 %, que accederá así por primera vez a la cámara bávara.

Completará la composición del nuevo Parlamento regional el Partido Liberal (FDP), que fue aliado de Gobierno de la CSU entre 2008 y 2013 y que obtuvo un 5,1 %.

La participación subió al 72 %, frente al 63 % de 2013, pero la CSU perdió unos 250.000 votantes.

Según un análisis de la televisión pública Ard, un tercio de los votos perdidos se fue a los Verdes, otro tercio a la AfD y el resto se repartió entre los Electores Libres y el FDP.

En la misma noche electoral, Söder se mostró dispuesto a entablar negociaciones tanto con los Verdes como con los Electores Libres, para ratificar que solo descartaba como aliada a la AfD.

Sus preferencias de dirigen hacia los Electores Libres, por las similitudes ideológicas entre la CSU y esa formación de signo tradicionalista, sin plataforma fuera de Baviera.

“Somos un partido serio. No nos dejamos robar el aire por el populismo de la AfD y tampoco entraremos en un Gobierno a cualquier precio. No queremos entrar en un espectáculo de hostilidades públicas como los que brinda a diario Seehofer con Merkel”, afirmó a Efe Michael Piazolo, candidato de los Electores en Berlín.

Para Los Verdes, los resultados en Baviera suponen una victoria histórica, evidencia de un cambio sustancial en el organigrama bávaro, por mucho que este siga dominado por las derechas, la CSU y los Electores o, en su versión radical, la AfD.

“Vencimos en Múnich. Representamos un amor a la tierra distinto del que propagan CSU o los Electores. Es el amor a la tierra progresista y ecologista, no el anquilosamiento en la tradición”, indicó a Efe Claudia Roth, expresidenta de los Verdes.

Roth, quien dirigió la formación entre 2002 y 2003 y luego entre 2004 y 20013, se declaró “feliz y orgullosa” por el éxito de los dos candidatos a las regionales bávaras, Katharina Schulze y Ludwig Hartmann, dos rostros jóvenes, representantes del renacido empuje verde alemán.