Sarriá prevé que Navantia tendrá en enero un plan estratégico y un convenio único

La presidenta de Navantia, Susana Sarriá, durante su comparecencia en la Comisión de Industria del Congreso para informar del plan financiero e industrial para el sector naval público. EFE

Madrid, 7 nov (EFE).- La presidenta de Navantia, Susana Sarriá, ha dicho hoy que las negociaciones para el convenio colectivo único en los astilleros públicos marchan “por buen camino” y que entrará en vigor al inicio de 2019 junto al plan estratégico hasta 2022, que espera aprobar también antes de fin de año.

Sarriá ha comparecido en la Comisión de Industria del Congreso de los Diputados y ha expresado su confianza en que “la nueva Navantia” dé comienzo en enero, una vez que “la previsión de aprobar el convenio único este año sigue en pie” y su “prioridad” sigue siendo aprobar el plan antes del 31 de diciembre.

La presidenta de Navantia ha expuesto que, junto a su matriz, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), mantiene abiertas dos mesas de negociación con los sindicatos y que la referida al convenio único tiene ya dos tercios de los puntos aprobados.

Al final de octubre la dirección de Navantia presentó sus propuestas para el nuevo plan de empleo y de desarrollo profesional con las que intentará alcanzar un acuerdo final.

“En un plazo no muy largo podremos concretar números, entradas, salidas y edades”, ha contestado Sarriá a los diputados que preguntaron sobre bajas incentivadas o jubilaciones anticipadas.

Sarriá ha defendido la continuidad del contrato con la Armada de Arabia Saudí para la entrega de cinco corbetas por 1.813 millones de euros antes de 2022, al igual que hizo hoy el presidente de SEPI, Vicente Fernández Guerrero, en la comparecencia previa en la misma comisión parlamentaria.

La presidenta de Navantia, tras indicar que los astilleros públicos siempre están al albur de “tendencias sociopolíticas”, ha subrayado “la importancia del contrato”, que generará 6.000 empleos en 5 años, promoverá avances tecnológicos y “proyección internacional”.

Según Sarriá, el plan estratégico permitirá futuras alianzas con otros astilleros europeos a partir de 2022, cuando la empresa “equilibre los resultados”.

Un plan que, ha dicho, contiene proyectos de robotización, internet de las cosas y “big data”, así como drones para la seguridad en los astilleros.

Sarriá confía en que las fragatas F110 que se construirán en Ferrol (A Coruña) tengan orden de ejecución antes de que acabe 2018 y en “las altas posibilidades de exportación” de los submarinos S80 cuya ampliación de techo se realiza en Cartagena (Murcia).

Esos dos grandes proyectos, junto con el de las corbetas que se hará sobre todo en la bahía de Cádiz, se complementarán con otros, como ferris para soldados de ejércitos de tierra, reparación de cruceros y construcción de plataformas de energía eólica marina.

Yolanda Díaz (En Marea) y Alberto Rodríguez (Podemos) han advertido sobre la “privatización encubierta” de los contratos con Iberdrola y otros clientes, mientras Teófila Martínez (PP) ha lamentado que Sarriá llame “contexto difícil” a la actual carga de trabajo, cuando la de 2012 era casi inexistente.

La presidenta de Navantia ha indicado, a preguntas de Idoia Sagastizabal (PNV), que la incorporación de trabajadores de La Naval de Sestao (Bizkaia) no estará prevista en el plan estratégico, porque confían en la viabilidad de esa empresa, aunque podría darse en los próximos años.

Javier Cano (Ciudadanos) cree que Navantia está “en barbecho” hasta el plan y ha mostrado una “postura firme” a favor de “la continuidad del contrato con Arabia”, por “credibilidad internacional”.

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